Grupo Educación y Empresa

Educando en competencias

Editorial 33

By admin | enero 17, 2015 | 0 Comment

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Una reflexión.

A las 8:30 de la noche del miércoles 30 de octubre de 2013, es evidente el nerviosismo que causa esperar los resultados de la prueba que hace tres meses presentaron miles de docentes y profesionales de Colombia, con el fin de buscar ocupar un puesto en las filas de la educación oficial como servidores públicos.

Atentos en cada lugar de Colombia a los resultados que ya deberían desde hace semanas ser conocidos por todos los interesados, según el calendario oficial, los comentarios no se hacen esperar, son notables en la red; manifiestan la preocupación, el sinsabor, la larga espera…

Y si salen a las 10:00 pm de esta noche, como lo promulga la página del ICFES, esperando que no se prolongue de forma inexplicable y por una vez más su publicación, muchos reconocerán en las frías cifras, la alegría o la tristeza.

No se es bueno o se es malo en términos profesionales, por ganar o perder la prueba de ingreso a carrera docente, pero seguro eso es exactamente lo que se siente al abordar una prueba de estas y ver los resultados.

Ganar o perder es la fina línea entre “unos y otros”. Recuerdo que alguien me explicaba que los Mayas, no pensaban en esos términos, solo entendían que había un ganador, el resto eran participantes. Pero esas palabras no tienen un sentido en esta sociedad que todo lo cataloga como opuestos, sociedad Maniquea.

Cuando le preguntaban a Platón en el dialogo el “Protagoras”, “¿Qué es lo contrario del ser?” él respondía que “no es lo opuesto al ser”, despreciando un poco la antigua formula del ser y el no- ser. Platón planteaba que lo contrario, también es lo diferente, independiente de que sea contrario. Enseñanza clave para no sentir pesares, para no pensar que “ganas o pierdes”

Lo esencial es entender lo diverso, lo diferente, lo contrario, lo nuevo, lo extraño, como algo real. Pero no como algo que me quita, sino como algo que me fortalece, como experiencia. No soy bueno o soy malo, no soy ganador o perdedor, simplemente soy, soy único, soy el contrario de todos, por que no puedo ser como alguien, por que soy diferente de cualquiera. La comparación me hace triste y la tristeza es mortal, como diría Espinosa. Antes de morir Sócrates aprendía a silvar, ¿para qué? “Para saberlo antes de morir”

Pero con todo esto pienso en lo extraña que es la felicidad, muchos anhelan hoy ver los resultados del concurso docente y saber que pasaron, esa será su felicidad del día y de la vida (por un rato) otros ya trabajan como docentes, con el estado y esa no es su felicidad, lo fue hace años al saber que pasaron, ya no lo es hoy… Que extraña es la felicidad… Anhelas lo que no tienes sólo por que en muchos casos no lo tienes.

Pienso en la sociedad que “marca” y en como aceptamos esa “marca”. Por un momento sería ideal liberarse, entender todo de forma tranquila, o mejor ni entenderlo y en medio de la confusión buscar la calma. No eres malo o eres bueno, simplemente eres y solo en la medida que te reconoces logras ser, sin ataduras.

Espero con esta editorial que es una reflexión, un poco existencial, ayudar en algo, para “calmar” la idea que cada uno tiene de si mismo. Para que nos pensemos como únicos, y para que entendamos que todo lo que pasa, así debe pasar, así debe ser, porque no somos de otra manera, porque no somos lo “contrario”.

Eduardo Montoya C.
Director General
Grupo Educación y Empresa.

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