Grupo Educación y Empresa

Educando en competencias

Una reflexión sobre la Semana Santa

By admin | marzo 27, 2015 | 0 Comment

35

Las diversas culturas que conviven en el planeta tienen diferentes ritos, casi sin darnos cuenta esos ritos moldean nuestras vidas, nuestros comportamientos. La Semana Santa o Semana Mayor en Colombia se celebra de diversas formas; y aunque seamos creyentes o no, marca para la mayoría de las personas un descanso, una pausa en sus actividades, ya que en ningún otro momento del año se viven dos días seguidos feriados en medio de una semana. Para el contexto educativo se vive una semana de receso académico. La mayor parte de los docentes del país están descansando y por supuesto todos los estudiantes.

Queremos compartir bajo este contexto, la siguiente reflexión para abordar de nuevo esta semana:

A cada uno su respuesta.

“Un joven discípulo solicitó al Maestro Iluminado el asistir en silencio a las entrevistas que éste concedía a aquellas personas que iban en busca de su consejo y sabiduría.

La primera visita fue la de un hombre que preguntó:
– Maestro, ¿Dios existe?
– Sí. – Fue la lacónica respuesta.
En la segunda visita una mujer también preguntó:
– Señor, ¿Dios existe?
– No. – Fue en esta oportunidad la contestación.
En una tercera visita un joven interrogó:
– Iluminado, ¿Dios existe?
En esta ocasión, el Maestro guardó silencio, y el joven se marchó sin una respuesta a la pregunta formulada.

El discípulo, desconcertado por la extraña conducta del Maestro, no pudo por menos que preguntarle:
– Señor, ¿Cómo puede ser que a tres preguntas iguales hayas respondido de modo diferente cada vez?
– Lo primero que has de saber – contestó el Maestro – es que cada contestación va dirigida a la persona que pregunta y por tanto no es para ti ni tampoco para nadie más. Y lo segundo es que he respondido de acuerdo con la realidad y no con las apariencias. En el primer caso se trataba de un hombre en el que mora la divinidad pero que ahora vive un momento de oscuridad y duda, por eso he querido apoyarlo. El segundo caso se trataba de una mujer beata apegada a las formas externas de la religión que ha descuidado a su familia por atender el templo, y por ese motivo es bueno que aprenda a encontrar a Dios entre los suyos. El tercer caso se trataba sólo de alguien que ha venido a verme por curiosidad y sencillamente ha improvisado esa pregunta como podía haber hecho cualquier otra”.

Tomado de: https://textosparareflexionar.wordpress.com

Grupo Educación y Empresa

TAGS

0 Comments

¡Comparte!
Cerrar